Blog de ArqKimberlyOmana

Blog personal

Noticias y comentarios personales

LA RAIZ DEL DESARROLLO

Escrito por ArqKimberlyOmana 01-03-2018 en Desarrollo. Comentarios (0)

Todo lo que existe que ha sido hecho por el ser humano, es producto del movimiento, de la transición de un punto inicial a otro. Mientras haya actividades humanas, habrá espacio para el crecimiento, para el avance, para el desarrollo. Por inferencia, se debe entender que el desarrollo es lo que ha creado el mundo moderno que conocemos. A razón de esto, como parte de nuestra condición como artesanos del progreso, es no solo interesante sino esencial que mantengamos un continuo debate y cuestionamiento acerca de en qué consiste el verdadero desarrollo, consecuente a las necesidades y los ideales de un mundo por venir, para asegurar la eficiencia y mantenernos en la frontera del conocimiento. 

Los asuntos humanos suelen poseer una naturaleza escalar, es decir, suelen presentarse en niveles y a veces solo percibimos el significado de un concepto o conjunto de ideas desde un solo espectro, despreciando inconscientemente en ocasiones componentes que hacen la diferencia entre el alcance integral de su verdadera razón y el fragmento que se entiende cotidianamente del avance. Muchas veces, cuando se refiere al desarrollo, el pensamiento más directo y espontáneo en las personas se ve determinado de factores como el crecimiento de las economías del mercado, la expansión espacial de edificios, el aumento de la densidad poblacional de un área, entre otras causas.

Pero pensando más a fondo, no se puede tener desarrollo si no se expande la fundación desde la cual se va a fundar una gran parte que complementa al ser humano, la educación, la concientización y la culturización. Mohammed Tamim, arquitecto y escritor Árabe, considera que el desarrollo económico es universalmente medible sólo en el nivel de la educación, lo cual nos lleva a conceptuar que el tema de desarrollo en ciudades comienza por un desarrollo integral del ser humano,  por ejemplo: no tiene sentido el construir una serie de monumentos si los ciudadanos no saben porque son importantes. De esta manera, es sustancial la expansión del sistema educativo para fomentar los valores y capacidades que rigen una sociedad y que son elementales en el funcionamiento compartido de sus miembros, de esta forma la inversión en potencial humano sienta la base técnica del tipo de fuerza necesaria para un rápido crecimiento económico.

“La sociedad del conocimiento será más competitiva que cualquier otra sociedad que hayamos conocido, por la sencilla razón de que si el conocimiento está al alcance de todos no hay excusas para la improductividad.” (Drucker, Universidad, Sector Productivo y Sustentabilidad, 2003, p.101)

De esta manera, no es solo velar por el producto de la educación, sino también por la metodología a través de la cual se culturiza, no es solo su ampliación sino también la profundización del contenido que se establecen previas al desarrollo de las ciudades, reestableciendo el orden del aprendizaje a razón de las necesidades que demanda la proyección urbana planificada. Si el desarrollo consistiese solo en hacer muchas cosas de algo, podría desprenderse de su concepto uno de sus atributos más preciados, la calidad, ejemplificándose y publicitándose a sí mismo solo en cantidades, lo cual no sería precisamente, según el mencionado autor, el verdadero desarrollo, el cual vela por aptitudes y facultades, esas mismas que se encuentran en un mundo ideal, citada repetidas veces en la ciudad utópica de Le Corbusier, un Arquitecto racionalista con una visión admirable que revoluciono la manera en que hasta hoy en día se piensa al momento de hacer arquitectura y edificar ciudades.

En otra área de la formación humana, con contundente verbo y opinión, se expresa sobre este tema el famoso autor Venezolano Arturo Uslar Pietri, cuando en sus palabras expresa:

“(El petróleo) ha traído como consecuencia que este país no se desarrollara, no se formara; se hizo un país subsidiado, un país rentista, esa cosa horrible que es ser un país rentista. Venezuela es un país que no vive de su trabajo, vive de la renta petrolera, que la maneja el Estado, que le cayó al Estado como un don del cielo, y los venezolanos no hemos sido capaces de hacer eso que yo dije hace 60 años, y que me he cansado de repetir sin que nadie me haga caso, hay que sembrar el petróleo”.

Si analizamos el contexto de sus palabras, encontramos que está explicando en otra forma la importancia de la educación de una nación, donde la eficiencia de su industria y desarrollo social corresponden al entendimiento fundacional que se tenga de la materia entre manos. Este gran autor profesó su deseo por una buena educación, apelándose a principios platónicos de que solo los sabios deberían gobernar, lo que genero serias críticas a su posición, pero que en esencia no fueron más que mal entendidas, su verdadera Noción, la de cultivar una nación sabia.

La Educación es una inversión, no un consumo. Aquellas naciones y sociedades que han comprendido su abarque serán las que presenten su postura como pioneras del mundo en donde se establecen. El desarrollo humano necesita de la comprensión de lo que verdaderamente abarca el progreso, de lo que implica el conocimiento en la praxis, de lo que merecen las generaciones siguientes y de lo que es mejor para el mundo.

Kimberly Omaña


Referencias bibliográficas

Drucker, P. (2003). La sociedad del conocimiento. Universidad, Sector Productivo y Sustentabilidad, p.101.

Duplá, J. (2006, Julio) Cien años del nacimiento de Arturo Uslar Pietri. Mensaje dirigido a http://gumilla.org/biblioteca/bases/biblo/texto/SIC2006686_248-251.pdf

Tamim , M. El indicador de desarrollo: el desarrollo de un país sería medible por su nivel de educación moderna. Tesis de maestría no publicada, tesis en economía de desarrollo.


¿Arquitectura para quién? ¿Arquitectura para que?

Escrito por ArqKimberlyOmana 01-03-2018 en Arquitectura. Comentarios (0)

Si la arquitectura es la respuesta, hay que hacerse las preguntas correcta; las respuestas son la correspondencia del cuestionamiento y en el caso tratado son también consecuencia de un mandato intelectual de la conciencia sobre los problemas filosóficos y éticos que se agrupan con la ejecución moderna de esta ciencia aplicada vuelta arte en acto. La esencia del argumento del autor radica en  una clara crítica a la desapropiación que se ha generado entre el medio y la arquitectura, a la sistematización de las conveniencias socio-económicas, de las tendencias. Se puede extraer, que la arquitectura es el producto  de un firme y cohesivo esquema de ideas que se apoyan en la ética, estética, funcionalidad, arte, filosofía y ciencia, que como ente es llevada a cabo por necesidad de la misma esencia que la crea y la hace posible, el ser humano, al cual lo caracteriza como ser psicológico, social y biológico, con el propósito de facilitar y canalizar las premisas fundamentales del para que y a quien hacer arquitectura.

Por tanto, forma una opinión concluyente acerca de la rigurosa metodología que debe ser respetada y hallarse siempre en caminos de progreso de investigación, apreciando las tendencias como referentes pero desarrollando las ideas a más allá de ellas, ya que como claramente específica, la arquitectura es de cada quien y cada lugar, es dictada por distintas formas que comparten ciertas primicias que hacen únicas en partes.  La arquitectura sostenible como arquetipo ideal, la consideración de las variables en todo momento y una íntima fundación antropológica y racional forman parte los criterios esenciales en su juicio al momento de responder las preguntas planteadas en el encabezado de su documento. Quizá lo más interesante de la lectura es la inmediata comprensión que se genera en el lector del  efecto sensorial y cognitivo que el ambiente plasma en el autor acerca de la esencia del problema. Somos arquitectos o somos artistas, somos artesanos del espacio o exponentes de tendencias. Esto hace una clara distinción de los aspectos que contribuyen a la percepción integral del hecho arquitectónico con un edificio en la ciudad, de un hito atemporal con un objeto dispensable.


Kimberly Sahile Omana Nava